A pesar de los llamados de urgencia y las declaraciones de admiración, el operativo seducción de Alberto Fernández para con Roberto Lavagna no funcionó. El ex ministro de Economía tiene bien claro que para superar la crisis económica hay que frenar a La Cámpora. 

Que va a ser ministro. Que va a ser canciller. Que Alberto Fernández lo invitó para que encabece su equipo económico. Los trascendidos sobre el futuro cercano de Roberto Lavagna se dispararon luego de las PASO, que dejaron en el piso a todo el Macrismo al mismo tiempo que hicieron disparar la cotización del candidato a presidente de de Consenso Federal. Roberto Lavagna. 

Con poco menos del 10 por ciento de los votos, las PASO posicionaron a Lavagna como la figura más deseada en un escenario donde los resultados están casi definidos. Desde el entorno de Fernández dejaron trascender la posibilidad de que integre su Gabinete después de diciembre. Sergio Massa, futuro jefe de la Cámara baja del oficialismo, también se mostró entusiasmado con esa posibilidad. 

Sin embargo, Marco Lavagna desestimó un escenario donde su padre pase a formar parte del Frente de Todos. “No me lo imagino como ministro de Alberto Fernández. No está buscando un puesto de trabajo. Si no nos toca ganar, nuestra tarea va a ser una oposición que busque la gobernabilidad”, remarcó. 

En ese sentido también se expresó el propio Lavagna cuando le preguntaron sobre una supuesta oferta de integrar el Ministerio de Exteriores y Culto. “No, para nada. Ni eso, ni ninguna otra cosa. Tienen un conjunto de gente y son quienes tienen que asumir las responsabilidades”, aseguró de cara a las elecciones del 27 de octubre.

“Macri ya perdió y está en franca retirada. Somos la tercera fuerza política en el país. Antes era el oficialismo y el cristinismo. Pero aquella realidad cambió y le vamos a dar pelea al cristinismo. Gane quien gane, será un nuevo gobierno quien asuma y debe ser visto como una nueva oportunidad. Debe abrirse a un gobierno de unidad nacional».